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Derechos y justicia, la sátira política en el banquillo

Mgs. Osman Patzi Sanjinés

Docente UPSA

La pretendida neutralidad judicial como intermediadora en la colisión de derechos entre la sátira y su presunta víctima, la denominada clase política, es de por sí una quimera, porque en la praxis se inclina hacia uno u otro lado, según la circunstancia o los actores, y quizá no tanto por falta de probidad como de una normativa jurídica específica o, incluso, de jurisprudencia.

El derecho a la sátira, como parte del derechos a la información y la comunicación es tan universal como humano debido a que funciona como contrapoder, aunque siempre habrá un resquicio por el cual se pueda introducir algún argumento jurídico para que un tribunal restrinja o limite tal derecho y frente a ello se espera que la Ley de Imprenta, la Constitución Política del Estado y la Declaración Universal de Derechos Humanos sean salvaguarda.

Del mismo modo, existe un conjunto de derechos personales amparados en el Código Penal y el Código Civil, para la protección de la dignidad humana y el buen nombre. Desde esa perspectiva, un tesista de la Universidad Mayor de San Andrés (1) plantea el endurecimiento de las penas para escarmentar los atentados a la honra y aunque posiciones como esta no son nuevas ni exclusivas de Bolivia, suelen ser vistas como una amenaza para la libertad de expresión y, también, para el derecho a la sátira. En 2018, ya se había intentado modificar el Código del Sistema Penal boliviano, entre otros aspectos, los relacionados a la injuria, calumnia y difamación.

¿Es la sátira un derecho? ¿Está por encima o debajo del derecho a la honra y el buen nombre? Son interrogantes que se intentará responder, al menos de modo provisional.

En todo caso, la sátira es un derecho del que no se puede privar al ser humano. Otro asunto es el derecho a escribir, o manifestar por cualquier vía, incluso cibernética, contenidos satíricos, sean gráficos o literales en esas unidades comunicativas conocidas como memes.

La Real Academia Española de la lengua señala dos acepciones para el vocablo sátira:

1. f. Composición en verso o prosa cuyo objeto es censurar o ridiculizar a alguien o algo.

2. f. Discurso o dicho agudo, picante y mordaz, dirigido a censurar o ridiculizar.

Se enfatiza el género femenino, dado que el masculino sátiro tiene connotaciones sexuales aberrantes y no tienen relación con el asunto aquí tratado.

En ambas acepciones se señala la ridiculización y esta puede ser un líbelo; 1. m. Escrito en que se denigra o infama a alguien o algo. Antiguamente, el líbelo de repudio era el escrito con que el marido repudiaba a la mujer y disolvía el matrimonio. El líbelo infamatorio es simplemente el escrito en que se denigra (2).

En su Dissertation sur les libelles diffamatoires (Disertación sobre los líbelos difamatorios), Pierre Bayle (3) ​define el libelo como un texto a la vez opuesto a la crítica y a la sátira. Esta es una precisión muy importante porque señala que a diferencia de la sátira, las orientaciones de los libelos no eran modélicas, sino que se dirigían a personas o instituciones precisas y concretas. Y contrariamente a la crítica, los autores de los libelos eran y son esencialmente anónimos, o están disimulados o camuflados bajo seudónimos. En esta referencia (4), se apunta un aspecto esencial en la discusión, cual es el anonimato.

Las redes sociales, como espacio de interacción que se autorregula y se utiliza como palestra o trinchera, son un campo relativamente libre y, por tanto, reino del anonimato. Es el soporte de micromensajes instantáneos, capaces de reproducirse y multiplicarse por las facilidades de interacción, incluso fuera de los círculos de interés por aquel fenómeno conocido como ‘viralidad’.

El monopolio del control sobre los medios tradicionales, sea mediante la presión judicial o la presión económica no llega al ciberespacio. Hay quienes celebran esta liberación y la entienden como ‘democratización’, lo cual también es discutible.

Mucho esfuerzo y tiempo supuestamente se dedica a la revisión de reportes de denuncias de usuarios en las plataformas virtuales y hasta que se logra identificar el origen de un líbelo, sea como texto, video o incluso en formato de meme, el impacto siempre resulta irreversible. Se dará de baja a algunos, pero al mismo tiempo estarán surgiendo otros similares o más ofensivos y así la historia parece no tener fin. Se bloquean sitios, se suspenden servicios, pero inmediatamente se crean otras cuentas desde las cuales se puede operar el libertinaje.

¿Son estas dificultades o el libertinaje una razón válida para dejar desprotegidas a las víctimas? ¿Se puede considerar víctimas de memes a quienes ejercen cargos públicos? ¿Hay límites? ¿Cuáles son? Las preguntas no cesan.

Conviene recordar que la práctica de la crítica social es tan antigua como la civilización y no se han librado de ella ni los más poderosos gobernantes a lo largo de la historia en el amplio mundo civilizado, al menos en el occidental.  

Obviamente, los autores de estas prácticas también han sufrido las consecuencias de sus osados actos, no tanto por la vía judicial al amparo de la ley de lesa majestad (5) vigente hasta no hace mucho en algunos países, sino con persecución y atentados contra la integridad física.

Y se ha tratado de justificar la persistencia, con o sin ley manifiesta, para seguir difundiendo contenidos satíricos indicando que el verdadero poder de estos escritos o gráficos siempre estuvo sustentado en el apoyo que lograban en la opinión pública, y entonces el debate se reanudaba. ¿Existe realmente una superposición de derechos? ¿Cuáles prevalecen? ¿A quién le corresponde vigilarlos?

El año 2002, el jurista español Miguel Ángel Montañés (6) disertó en el salón principal del entonces Sindicato de la Prensa de Santa Cruz, hoy Federación, y provocó urticaria en la audiencia al sostener que la Ley de Imprenta (7) tendría que ser abrogada de inmediato porque le resultaba inconcebible que los delitos de imprenta sean juzgados por un tribunal especial conformado por ciudadanos ilustres, si acaso los hubiera.

La reacción de los anfitriones ante esta argumentación fue natural dado que la Ley de Imprenta, vigente desde el año 1925, había sido declarada Patrimonio Jurídico de los trabajadores de la Prensa de Bolivia en el Congreso de Huatajata del año 1992. El gremio periodístico boliviano ha rechazado permanentemente los intentos de modificarla con el pretexto de su supuesta obsolescencia, porque se considera que es garantía para la libre expresión de cualquier ciudadano, un derecho también consagrado en la Declaración Universal de Derechos Humanos (8).

La declaratoria de Patrimonio Jurídico de los trabajadores de la prensa fue originada por la aprobación de un proyecto de ley en el Senado nacional en el año 1987. El proyecto de ley N° 026/87 en su Artículo Único reza.- “Los delitos previstos en la Ley de Imprenta de 10 de enero de 1925, serán tipificados de acuerdo al Código Penal vigente, y su trámite procesal se sujetará a las previsiones del Código de Procedimiento Penal. Quedan derogadas todas las disposiciones contrarias a la presente ley”. Es decir, los delitos y faltas en publicaciones pasarían a ser tipificados como delitos contra el honor (difamación, calumnia e injuria) y se procesarían en tribunales ordinarios.

Una gran movilización del gremio periodístico, que tildó el citado proyecto como “Ley Mordaza” logró que sea rechazado y desestimado. Paradójicamente, los tribunales de imprenta se reactivaron a partir de este intento de su desconocimiento, porque pese a estar vigentes desde la creación de la República, eran casi desconocidos.

Hay referencias de tensiones y conflictos similares en muchos países. Hasta donde se sabe, los intentos por acallar voces críticas, especialmente las de tono satírico, han sido desestimados en estados democráticos porque la libertad de expresión es un buen síntoma del ejercicio de las libertades democráticas.

Durante el juicio que se instauró para censurar una edición de la revista El Jueves (9) publicación española que agravió a la Casa Real en 2007, se señaló que “los límites de la libertad de expresión son más amplios para un político, que para un particular, porque el primero se expone inevitablemente y conscientemente a un control de sus acciones, tanto por parte de los periodistas como por los ciudadanos en general. Por lo tanto, debe mostrar una mayor tolerancia hacia las críticas”.

El caso, que cobró resonancia global, es señalado con frecuencia como un referente en esta disputa de larga data entre la prensa satírica en particular y el poder político, con la intermediación, o no, de los órganos de justicia.

En la fundamentación jurídica de ese caso emblemático (10) se recuerda, así mismo, que según su propia doctrina la sátira es una forma de expresión artística y comentario social, que, exagerando y distorsionando la realidad, pretende provocar y agitar. Por lo tanto, es necesario examinar con especial atención cualquier injerencia en el derecho de un artista -o de cualquier otra persona- a expresarse por este medio”. La edición fue censurada y se multó a los autores y editores. El año 2014 El Jueves volvió a difundir un contenido polémico y tras la nueva censura, varios de sus colaboradores renunciaron en protesta.

Un hecho más reciente, de mayo de 2021, aunque no esté directamente relacionado con la sátira política, motivó la protesta de la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) (11) por una ley ecuatoriana “que criminaliza en forma agravada y desproporcionada algunas expresiones o acciones en el ámbito digital”.

Las alarmas del gremio periodístico se encendieron nuevamente y en el pronunciamiento público de la SIP indican: “Lamentamos que con el argumento de defender los derechos humanos, se termine atacando a la libertad de expresión”.

La Asamblea Nacional de Ecuador justificó la norma indicando que tiene el objetivo de proteger a las víctimas de violencia sexual y ciberacoso. Para ello, modifica el Código Orgánico Integral Penal, cuyo artículo 178, sobre violación a la intimidad, sanciona con entre uno y tres años de prisión a la persona que grabe, revele, difunda o publique datos personales de terceros.  

Para el presidente de la SIP, Jorge Canahuati, «la generalidad de la ley permite que los periodistas puedan ser demandados por incurrir en el delito de violación de la intimidad, sin establecerse diferencias respecto de asuntos de interés público».

He ahí el resquicio, la trampa. Ningún periodista en su sano juicio podría estar en contra de la protección a las víctimas de violencia sexual o el ciberacoso, pero este escudo también podría ser usado para esconder actos administrativos dolosos o para perseguir penalmente a los periodistas críticos.

En la Declaración de Salta Sobre Principios de Libertad de Expresión en la Era Digital (12) se establece que «los gobiernos no deben inhibir con regulaciones las expresiones de interés público en el espacio digital, tampoco imponer sanciones agravadas por el hecho que sean manifestadas en dicho espacio». El mismo documento afirma que si bien «las agresiones deben ser investigadas con prontitud y sancionadas apropiadamente», «la protección de datos personales y la privacidad de las personas son derechos fundamentales, pero no deben restringir ni limitar la circulación de información de interés público».

En general, se observa que la tendencia excesiva a regular internet sobre delitos que ya están tipificados en la legislación general crea peligrosos doble estándares.

Si se trata de chistes en los que los políticos son protagonistas en desventaja, o bien porque se ridiculiza al poder, no resulta conveniente confrontarlos de modo directo porque causarían una afectación mayor a los aludidos en el sentido de ‘el que se enoja pierde’, de modo que se suele usar lo que el humorista cruceño Óscar Barbery (13) eufemísticamente describe como “movimiento por los flancos de aproximación indirecta” para lograr la autocensura sin dejar huellas.

En el año 2016 tuvo amplia repercusión el amorío de una joven empresaria con el entonces presidente boliviano, Evo Morales. El titular periodístico del diario El Día el 11 de mayo (14) es ilustrativo: “Zapata y Morales son la sensación, los humoristas se inspiran en la política para hacer reír”.

Los humoristas, en realidad, estaban inspirados en las múltiples manifestaciones de sátira política que este amorío desencadenó en redes sociales porque ‘entre chiste y chiste’ se contaban unas verdades incómodas que se propalaban sin cesar.

Vamos, tampoco es que sea una novedad. El polígrafo cruceño Julio Salmón (15) publicó en El Tiempo, el 21 de mayo de 1937, un trabajo titulado Cien años de vida cruceña, “con los medios deficientes de información de que disponemos aquí, hemos podido hacer una lista de los cruceños que algo han hecho por el progreso y prestigio de su tierra. Se ha conseguido hasta donde ha sido posible”, y tal publicación obtuvo una respuesta pormenorizada de su antiguo alumno en la Facultad de Derecho, Humberto Vásquez Machicado, por algunas omisiones en el texto, entre las que señala a los “Satíricos” Felipe Leonor Ribera, Gil Antonio Peña, Pedro Ignacio Cortés y Vicente Herrera, así como al impreso La Lechuza, del cual indica: “Es todo un monumento de sátira; el verso viejo dice: Los lechuceros son tres / Ribera, Peña y Cortés”.

Lo curioso es que la observación inicial de Vásquez fue retrucada por Salmón de modo brusco: “Los escritores de La Lechuza no han dejado absolutamente nada de personal y sobresaliente en primera línea, sino chistes de barrio y de cierta oportunidad, que pasada la ocasión, decrece su importancia y significación. He creído pues, que la actuación de los ‘lechuceros’ estaba en la prensa, en la política, o en la poesía. Si esto digo de los señores Peña, Ribera (quien niega y ha negado siempre ser ‘lechucero’) y Cortés, con mayor razón me afirmo en mi criterio, en lo referente a Vicente Herrera, que no valió nada como ingenio, ni como gusto, ni como ironía. Era un simple chistoso, vulgar y ramplón y con dejo a rústico, que en cuanto a mí no le concedo ni los honores del folklore. No puede pasar a la historia, porque en esta forma, tendríamos que hacerlo ingresar también al insigne mentiroso de Rafael Rivero, de festiva recordación para nuestros padres”, justificó Salmón.    

La contrarréplica de Vásquez fue aún más contundente: “El caso de los ‘lechuceros’ y de Vicente Herrera, no es el primero ni ha de ser el último en los anales de la letras. Satíricos y obscenos han pasado a la historia como tales y aún continúan en sus altos sitiales de valer. Permítame citar algunos: Al azar puedo hacer mención de Aristófanes en el clasicismo griego de quien dice un comentarista: Alegrías agrestes, palabrerías de mujeres, querellas domésticas, riñas de mercado, interiores de cocina, escenas de tribunales, tumultos de plaza pública, todo lo ha pintado Aristófanes con mano maestra (El intelecto helénico por Pompeyo Gener, Barcelona, 162).

Sigue Vásquez con los latinos Persio y Juvenal, en el primer siglo de nuestra era, luego Petronio, continuando con el francés Rabelais. Describe ampliamente las referencias que se hacen de ellos y remata: “Ahí tiene usted ejemplos tomados al azar sobre grandes cumbres de la literatura universal y que fueron satíricos y obscenos sin que esto les desmerezca en el concepto de la posteridad que juzga tales obras con criterio amplio”.

Agrega: “El historiador, o el cronista si usted quiere, no puede en ningún momento dejar de lado ese precioso material de documentación que significa un órgano periodístico del género de La Lechuza que nos da la crónica escandalosa y pornográfica de toda una época. Si según Guizot, la comedia antigua representa lo que hoy para nosotros la prensa (Menandre, Etude historique et litteraire sur la comedie et la societé grecques, París, 1866; 146), ese periódico mordaz y envenenado, nos da la clave de muchas cosas de la época.

“Al respecto y con relación al valor del documento para la información histórica, un escritor relativamente reciente dice: Los documentos literarios, cuentos, proverbios, leyendas, romances, representan uno de los medios mejores de reconstruir la estructura mental de un pueblo. Su testimonio enseña cómo se comporta una nación en las diversas circunstancias de su vida y cuál es la escala de sus valores. Sin duda, el carácter de un pueblo se revela a través de todas sus producciones, pero donde hay que buscar principalmente ese carácter es en sus obras literarias. (Gustave Le Bon. Bases científicas de una filosofía de la historia, Madrid, 1931; 108). Ello confirma mi aserto y mi defensa de La Lechuza y sus redactores. No es posible encasillarse en un concepto estrecho y desde él pontificar acerca de ningún valor y trascendencia de toda una larga labor de prensa, que dañina y perversa significó un estado social típico de nuestro medio; no es posible escoger sólo ciertos aspectos del pasado y dejar los demás en la sombra por mero capricho. Tampoco se puede dejar de lado a estos hombres por el solo hecho de que no son de nuestras simpatías; el hombre es la raigambre más fuerte de los hechos históricos. Antes de condenar con violencia, preferible es tratar de comprender a esos hombres, interpretar sus intenciones y lo que fueron y valieron en su género, y dentro de un relativismo amplio”.

“Podráse decir que no era nada noble ni nada digno el papel desempeñado por los redactores del odiado pasquín, pero preciso es no olvidar que tales sátiras formaron conciencia y por sí solas constituyeron un hecho histórico perfectamente definido. Es un francés miembro de la Academia, quien dice: ‘Las pasiones, en cuanto son la causa de acontecimientos, son la substancia misma de la historia’ (Hipólito Taine. Tito Livio, Madrid, 196).”

“Precisamente La Lechuza y sus redactores influyeron en la opinión pública de Santa Cruz y por tanto tienen toda la característica del hecho histórico, ya que ‘sean obra de pocos, o sean obra de muchos, los fenómenos sociales afectan comúnmente por su naturaleza a la sociedad entera’ (Valentín Letelier. La evolución de la historia. Santiago, 1900. Vol. II, 457).”

“Podría objetarse que si bien La Lechuza merece considerarse, no así sus traviesos redactores y que por lo tanto no caben dentro de la clasificación que contempla su artículo, pero esto significaría un grave error, pues precisamente es el factor ‘hombre’ el que fisonomiza a todo hecho, conforme se ha dicho antes.”

“Adolescente aún, yo leía y releía curioso las páginas de pequeño formato del ‘periódico nocturno’, como se llamaba a sí mismo. Mi tío político, don Moisés Zambrano, contemporáneo de la época a que se refería La Lechuza, me asesoraba, explicándome el oculto sentido de las alusiones y poniendo ante mi vista todo el panorama social de entonces”.

“Yo me he leído esas páginas y allí en medio de tanta maldad y ponzoña, encontré mucha gracia, mucha ironía, condimentados con sal y pimienta de la tierra; muy propio y muy cruceño todo. Tan muy nuestro es, que en mi concepto representa una característica de la herencia española. Esa maldad, ese chiste barato a costa de los demás, y esa maledicencia son muy típicas del temperamento hispánico. Hágase constar aquí a este propósito la opinión de un gran pensador muerto há poco. ‘En la vida común y en el comercio corriente de las gentes, la extrema pobreza de ideas nos lleva a rellenar la conversación como de ripio, de palabrotas torpes, disfrazando así la tartamudez mental, hija de aquella pobreza; y la tosquedad de ingenio, ayuno de sustancioso nutrimento, llévanos de la mano a recrearnos en el chiste tabernario y bajamente obsceno. Persiste la propensión a la basta ordinariez que señalé cual carácter de nuestro viejo realismo castizo. (Miguel de Unamuno. En torno al casticismo. Madrid, 1916; 208).

“Rara me parece la negativa del doctor Felipe Leonor Ribera, de haber sido uno de los ‘lechuceros’, ¿vergüenza de los insultos que prodigó? ¿Arrepentimiento tardío de pasados errores? No sé. El ya referido don Moisés Zambrano fue compañero de mesa y hasta de alguna que otra aventura donjuanesca de don Gil Antonio Peña y por él mismo tuvo la confirmación que el verso popular (los lechuceros son tres…) no se engañaba en sindicar a los principales autores; agregaba que tenía bastantes colaboradores espontáneos y que muchas veces había sobra de material a seleccionarse, enviado por anónimos corresponsales”.

Humberto Vásquez amplía su defensa a Vicente Herrera y a Rafael Rivero y concluye: “Con referencia a estos valores un poco descuidados por sí mismos, no hay que extremar el tamiz de los calificativos y apreciaciones. Ya sabe usted (refiriéndose a Julio Salmón) aquello de ‘l’injustice énorme qui souvent régit les choses de ce monde preside a l’histoire comme a tout le reste’ (Ernest Renan. Saint Paul; 26e. ed. París, 1923; 121) Esta ingratitud, que de suyo trae la historia, no la aumentemos conscientemente y procuremos darle toda la amplitud necesaria, mucho más dentro del criterio con que encaramos las cosas de Santa Cruz. No pretendemos hacer la historia grande, la legendaria, con solo las cumbres más altas de nuestro haber. Nó; conforme usted dice, y yo sigo, tratamos de sacar del olvido a los que fueron ‘algo’ en nuestro medio. Juzguemos a esos hombres tal cual fueron y coloquémoslos en el sitial que les corresponde; humilde o soberbio, no importa, pero en el puesto que les corresponde”.

“No concluiré este párrafo sin hacer hincapié en el doctor Felipe Leonor Ribera pues considero que su puesto mejor, el más meritorio, para el que tiene mayores y más legítimos títulos es el de satírico, y más aún de panfletario. Su Abate Polidori es el más grande monumento del panfleto versificado que exista en la literatura boliviana. Francamente yo no conozco nada parecido a no ser el Apóstrofe de Almafuerte al Kaiser Guillermo II, cuando la guerra mundial. Es digna tal composición de ser estudiada, analizada, glosada y anotada, para que se perpetúe como merece”.

La extensa y fundamentada justificación de Humberto Vásquez en defensa de la sátira y los satíricos cruceños fue publicada en conjunto con Julio Salmón y, más de 80 años después, continúa vigente y poderosa.

Para muestra, basta señalar el bando carnavalero El Peine, crítico mordaz de la política y la farándula criolla, que también ha tenido que soportar la censura y la intimidación, pero al mismo tiempo ha ganado fieles seguidores y defensores.

Obviamente, habrá quienes desde la otra perspectiva argumenten en contra, y es también cierto que resulta un inaceptable anacronismo que la sátira esté inspirada en particularidades físicas o íntimas, y que si se refiere a los aspectos morales   también debería ser responsable porque ninguna disculpa, o rectificación podrán enmendar el daño inicial. ¿Podría hacerlo la justicia?

Luis Ramiro Beltrán (16), el comunicador boliviano ganador del Premio McLuhan, poco antes de su muerte en 2015 fue Defensor del Lector del grupo Líder conformado por ocho diarios;  dos de Santa Cruz, dos La Paz, uno de Cochabamba, uno de Sucre, uno de Potosí y uno de Tarija,. Dedicó algunas de sus columnas a las dificultades que atraviesan quienes se consideran agraviados y pese a que en su juventud ejerció el periodismo satírico y lo defendió cuando tenía buen gusto, reconoció que no es fácil defenderse de estas publicaciones. Con ironía indicaba: “No escriba como periodista aquello que no pueda sostener como pugilista”, para dar a entender que los autores tampoco tenían garantías personales frente a eventuales reacciones.

Uno de los cultores más reconocidos del género satírico en el periodismo boliviano, Alfonso Prudencio Claure, que firmaba con el seudónimo Paulovich, fallecido en 2019 a los 91 años de edad, dejó un valioso legado para comprender la política boliviana reciente. El escritor Ramón Rocha Monroy, señaló: “Murió Paulovich, un gran periodista que hizo del humor un arma letal”.

En su problematización, Arnold Benavides (1) plantea: ¿Será que la sanción establecida en la norma adjetiva del Código Penal en su capítulo sobre los delitos contra el honor, el motivo por el que no se los denuncia con frecuencia en los estrados judiciales? y ¿La incompatibilidad entre el bien jurídico protegido y la garantía ofrecida son causales de discrepancia entre La Constitución Política del Estado y el Código Penal?

Propone: “es necesario el aumento en la sanción de los delitos contra el honor, ya sea en la privación de libertad como también en una satisfacción pública mediante un medio de comunicación que el Juez de Sentencia establezca y así de alguna manera poder adecuarse a las garantías establecidas en la Constitución Política del Estado y proteger de mejor manera el honor y dignidad de las personas en nuestra sociedad”.

No hay, en el texto, ninguna referencia a la Ley de Imprenta y se menciona únicamente el capítulo de Delitos contra el honor del Código Penal y la Constitución Política del Estado (CPE).

El artículo 21 de la CPE indica “Las bolivianas y los bolivianos tienen los siguientes derechos. Inc. 3) A La Libertad, Honra, Honor, Propia Imagen y Dignidad. Art. 22.- La dignidad y la libertad de la persona son inviolables. Respetarlas y protegerlas es deber primordial del Estado”.

Del Código Penal se extrae: “Art. 282.- (Difamación): El que de manera pública tendenciosa y repetida revelare o divulgare un hecho, una calidad, o una conducta capaces de afectar la reputación de una persona individual o colectiva, incurrirá en prestación de trabajo de un mes a un año o multa de veinte a doscientos cuarenta días”. Art. 283.- (Calumnia) “El que por cualquier medio imputare a otro falsamente la comisión de un delito. Será sancionado con privación de libertad de seis meses a tres años y multa de cien a trescientos días”. Art. 289.- (Retractación) “El sindicado de un delito contra el honor quedará exento de pena, si se retractare antes o a tiempo de prestar su indagatoria. No se admitirá una segunda retractación sobre el mismo hecho”. (17)

Resulta curioso que la delimitación temporal (p. 11) de la investigación tome en cuenta “los últimos 5 años, periodo de tiempo que se incrementó las acusaciones injustificadas contra la reputación de las personas especialmente en el ámbito político (el trabajo es del año 2011)”.  

Antonio Gómez Mallea en Peso y levedad de los jurados de imprenta (18) p.91 indica que “la injuria y la calumnia constituyen delito sean o no falsas las imputaciones injuriosas. No se admite prueba para cubrir la penalidad, el ofendido tiene libre curso para reclamar ante juez ordinario, fuera del jurado (art. 6). Por el contrario, la prueba cubre la penalidad en caso de que el acusado compruebe los delitos que imputa a un funcionario público (art. 7) (posibilidad de denunciar los actos corruptos). El jurado puede disponer el secuestro de los ejemplares encausados (art.9).

La decisión del jurado es en única instancia, el fallo se ejecutará sin otro recurso. La ley no reconoce fuero alguno en estas causas, sin embargo, sólo el acusado (autor del escrito) podrá interpretar sus expresiones, reteniéndose éstas como su verdadero sentido, siempre que a juicio de los jurados no fuera claramente violento (posibilidad de dar satisfacción al ofendido y al jurado).

En el análisis jurídico-doctrinal, Gómez (p.148) refiere constantes vacíos en la Ley de Imprenta, empezando por la jurisdicción y una primera dualidad: la actividad de impresión y la prensa entendida como periodismo impreso. Uno de los argumentos esgrimidos para proponer la modificación de la señalada ley es precisamente el anacronismo de la Ley del año 1925, pero el Art. 2 es amplio: “Son responsables de los delitos cometidos por la prensa o por cualquier otro modo de exteriorizar y difundir el pensamiento”.

Advierte también una asimetría entre las obligaciones y las libertades de los periodistas producto de la siguiente dualidad: “La ley es muy difusa al determinar el sujeto de derecho. Por otro, es muy concreta al establecer un fuero específico para este sujeto vago, que puede ser prácticamente ‘todo hombre’. Estamos hablando del Jurado de Imprenta”.

“La particularidad del Jurado de Imprenta es que constituye un tribunal específico para el juzgamiento de delitos y faltas de imprenta y de prensa (o periodismo) específicamente cuando los mismos se refieren a tres tipos: Delitos contra la Constitución, delitos llamados contra la sociedad, es decir, los que comprometen la existencia o integridad del Estado y los delitos contra las personas individuales o colectivas, cuando los impresos los injurian directa o indirectamente, sean o no falsas las imputaciones injuriosas. En este último caso el jurado conoce en exclusividad y sin distinción de fueros las denuncias por ataques en la prensa contra funcionarios públicos como tales o gerentes de sociedad anónima o en comandita. Los ataques de injuria y calumnia contra particulares pueden ser llevados potestativamente ante el jurado o los tribunales ordinarios por los demandantes”.

Concluye Gómez que de esta manera, a través de la existencia del Jurado de Imprenta se reconoce a la prensa la facultad de fiscalizar el Estado, así como los órganos públicos de la sociedad. “Las fallas de procedimiento y la poca actividad de los jurados (de imprenta) sólo pueden imputarse al desconocimiento de la ley en nuestra convulsionada historia republicana. Por ello concluimos que cualquier modificación de la Ley de Imprenta o creación de una ley sobre información no puede dejar de considerar el mantenimiento de la institución de los jurados de imprenta. Hacer lo contrario, sería negar una de nuestras tradiciones jurídico-históricas más importantes”.

En la Ley de 30 de diciembre de 1944 (19), señala el “Art. 1 Desde la fecha, en todas las publicaciones que traten de la cosa pública o del interés privado de las personas, queda absolutamente prohibido el anonimato. Art 2. No se excluye de esta prohibición las que se hagan en tono burlesco o jocoso”.

En La vida política del meme (20), Zegada y Guardia abordan el potencial conspirativo del humor mediante memes y reconocen que la Ley de Imprenta está orientada bajo el tradicional principio de defensa de la libertad de expresión, “cuya dimensión complementaria es la responsabilidad ulterior. Eso significa que no se trata de un derecho absoluto, porque tiene límites. No se le puede decir todo lo que a la gente se le antoja sin medir consecuencias”.

Subrayan que pese a su antigüedad es valorada por su sabiduría en principios las libertades en contextos democráticos y admiten que “no se puede confundir la dinámica de los medios masivos con el de las redes sociales. A los medios se les puede exigir el cumplimiento del Derecho a la Información porque es su obligación, a las redes no, porque no son instituciones, son conglomerados de personas que expresan opiniones en sus contextos culturales”.  Indican que Antonio Gramsci, en sus polémicos textos sobre el proletariado ha sostenido que las clases subalternas, al no tener discursos articulados sistemática y lógicamente, recurren a sus manifestaciones folklóricas como lenguaje para expresar su conciencia crítica frente a la realidad social.

En conclusión, el derecho a la sátira como manifestación política, está sustentada con una larga tradición y reconocimiento de su potencial como contrapoder, ahora mediante el uso de recursos tecnológicos y nuevas narrativas, como lo son los memes. El carácter subversivo del humor se abre campo en el escenario de la disputa política boliviana, siempre bajo la sombra de la amenaza judicial debido a las fallas de procedimiento en la justicia sumada a la casi nula actividad de los jurados de imprenta que son los llamados a garantizar la libertad de expresión.

Frente a este panorama confuso surgen también voces que demandan mayor rigor en la defensa de la honra, mediante el endurecimiento de penas, ignorando que en el campo de las redes sociales, que es donde circulan con mayor profusión los contenidos satíricos, no existen posibilidades reales de restricción o censura y que los límites impuestos por el buen gusto y el sentido común son cada vez menos perceptibles.

En los medios de comunicación convencionales la interacción con las audiencias es muy limitada y los mecanismos de control tienen mayores posibilidades de intervención, mientras que en Internet y particularmente en redes sociales, el espacio de deliberación es masivo y autocontrolado, distante aún del brazo de la justicia y por tanto del monopolio del poder. Por ello se seguirá intentando aprobar leyes para controlar cualquier expresión (los mensajes de cualquiera para cualquiera) que sea vista como amenaza y se utilizará el pretexto de evitar el uso irresponsable de las redes para intentar introducir límites y sanciones.

Así, las personas ofendidas tienen escasas posibilidades de defensa y menos si se trata de funcionarios públicos. El derecho y la justicia, por ahora, no alcanzan para condenar a los satíricos en cualquier plataforma o soporte, pero siempre se podrá intentar aquellos movimientos por los flancos de aproximación indirecta para lograr la autocensura.

Referencias.

  1. Benavides Sanabria, Arnold “MODIFICACIÓN DEL CAPITULO DE DELITOS CONTRA EL HONOR, ADECUACIÓN A LA CONSTITUCIÓN POLÍTICA DEL ESTADO Y AUMENTAR LAS PENAS”. La Paz. 2011.
  2. REAL ACADEMIA ESPAÑOLA: Diccionario de la lengua española, 23.ª ed., [versión 23.4 en línea]. <https://dle.rae.es> [06052021].
  3. CORTEZ TOVAR, Rosario. Horacio y su historia de la sátira. Ediciones Complutense, 2017.
  4. Deverday Beamonte, José Ramón. Discurso satírico y derecho al honor 2014.
  5. ACNUDH, nota de prensa informativa sobre Tailandia. 13 de junio 2017.
  6. TRIBUNAL CONSTITUCIONAL ESPAÑOL. In Memoriam. 2012.
  7. LEY DE IMPRENTA. Gaceta oficial de Bolivia. 1925
  8. NACIONES UNIDAS. Declaración universal de los derechos humanos https://www.un.org/es/about-us/universal-declaration-of-human-rights
  9. Ramos, Fernando (2007). El secuestro de El Jueves y las injurias periodísticas a la corona, un injustificable ataque a la libertad de expresión. Ámbitos. Revista Internacional de Comunicación, (16) ,151-186. [fecha de Consulta 14 de mayo de 2021]. ISSN: 1139-1979. Disponible en:   https://www.redalyc.org/articulo.oa?id=16801609
  10. Fernández Sarasola, Ignacio. Libertad de expresión y tutela de la corona: El caso de El Jueves. UNED. 2019 [fecha de Consulta 14 de Mayo de 2021] Disponible en https://dialnet.unirioja.es
  11. La SIP es una organización sin fines de lucro dedicada a la defensa y promoción de la libertad de prensa y de expresión en las Américas. Está compuesta por más de 1.300 publicaciones del hemisferio occidental; y tiene sede en Miami, Florida, Estados Unidos.
  12. Declaración de Salta Sobre Principios de Libertad de Expresión en la Era Digital, [fecha de Consulta 14 de Mayo de 2021] Disponible en Declaración de Salta Sobre Principios de Libertad de Expresión en la Era Digital
  13. EL DEBER. Santa Cruz, Bolivia. Suplemento cultural Brújula. Página 5. Edición del 14 de junio de 2014.
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  17. Benavides Sanabria, Arnold “MODIFICACIÓN DEL CAPITULO DE DELITOS CONTRA EL HONOR, ADECUACIÓN A LA CONSTITUCIÓN POLÍTICA DEL ESTADO Y AUMENTAR LAS PENAS”. La Paz. 2011.
  18. Gómez Mallea, Antonio. Peso y levedad de los jurados de imprenta. Aplicación directa, jurisprudencia y fundamentación jurídico-doctrinal. CIBEC, 1998
  19. GACETA OFICIAL DE BOLIVIA. Ley de 30 de diciembre de 1944.
  20. Zegada, María Teresa y Guardia, Marcelo. La vida política del meme. Interacciones digitales en Facebook en una coyuntura crítica. Plural. La Paz, 2018
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«No estamos listos para una educación virtual como país todavía, estamos lejos, lejos»

Entrevista a Luis Nardin, psicólogo y entrenado en práctica graduado de las universidades California State University of Fullerton (CSUF) y The University for Humanistic Studies (UHS), en California, USA. Conocedor en Psicoterapia, Neuro-Coaching y Capacitación. Actualmente docente de la Universidad Privada de Santa Cruz.
Su interés en investigar para conocer y aprender otras visiones del mundo, y antiguas técnicas de curación. Ha realizado trabajos de facilitación, mediación, y entrenamiento para el desarrollo organizacional de las empresas en las áreas de relaciones multiculturales entre el personal, establecimiento de relaciones humanas en el campo empresarial, desarrollo del trabajo en equipo, reuniones eficaces, liderazgo y desempeño laboral. Mediante su punto de vista, pudimos comprender una perspectiva que tenemos como estudiantes respecto a la situación de la educación en el país por la crisis sanitaria y el desempeño de las autoridades en el área.

Por: Bruna Antelo, Verónica Aguilar, Sofía Aloisio y Camila Molina

1-¿Es sostenible una educación virtual en Bolivia? ¿Cómo la compararía con otros países?
– Dependiendo de la clase social de la que estás hablando, pues hay algunas escuelas o universidades que pueden solventar un software que les permitan acceder a tener información de los datos que requieren los alumnos. Otros, ni en sus mejores sueños porque el problema está en que muchas familias tendrían que comprarse computadoras porque no puedes tener una educación virtual con el celular, podrías poner de tu parte pero no funciona. Necesitas una laptop o una PC para tener el tamaño y la experiencia virtual cuando estás hablando con otra persona. Hablar con un celular es un juego de viaje a las estrellas, parece divertido y simpático, pero para aprender, naranjas. No puedes hacer uso de los medios visuales ya que es muy chiquitito, no puedes leer la letra menuda, se corta, tienes problema. Gran parte de la población va a tener que aplicar eso para poder acceder a la educación.
Comparándolo con otros países…pues también depende de que países. Estamos mejor que países del África y creo que estamos muy por debajo de otros países dentro de nuestro hemisferio, si nos comparamos con Estados Unidos, estamos pataleando. No habíamos soñado si quiera con lo que es la educación virtual, tenemos que manejárnoslas lo más rápido posible, tratando de ajustar cada par y no es lo mismo porque cuando quieres hacer la misma clase real en virtual, no funciona no tienes la misma llegada tiene sus cosas muy fantásticas y positivas, pero no es lo mismo, entonces la mayoría de los profesores en el nivel educativo en general no han podido hacer la transición, siguen enseñando como si estuvieran en clases presenciales. Comparado con otros países, estamos muy por detrás.

Hablar con un celular es un juego de viaje a las estrellas, parece divertido y simpático pero para aprender, naranjas.

2-El manejo de la educación en Bolivia, es crítica por la enorme brecha que existe entre las clases sociales cuando se trata del acceso a este derecho que es la educación, convirtiéndose en una fuente más de exclusión y desigualdades. ¿De qué forma afectará esto a largo plazo?
– La educación ha sido mala desde siempre en Bolivia quienes eran los profesores, quienes se han formado realmente era anormal, literalmente es anormal. No puedes hablar de normal y cuando de repente quieren exigir que ahora los demás saquen su maestría o algo así y para poder enseñar, estas pidiendo peras al olmo porque en general la mayoría de las personas que se han formado como maestros normales no tienen el estrato como para poder enseñar lo que se requiere de la manera que se requiere. Ahora te metes a la normal pero no porque tengas una pasión por enseñar, si no porque necesitas tener algo de que vivir. Por ende tenemos pésimos maestros. Hay pésimos, pésimos por Dios que son malos y hay otros que las pelean, tenemos realmente malos, malos maestros. Entonces no tiene el estrato, no tienen la capacidad, no tienen la motivación, no tienen interés. Y estamos como exigiendo que estas personas que no tienen para dar lo que se requiere den lo que no tienen para dar. Esa es una paradoja que simplemente refleja Bolivia, Bolivia siempre ha sido así.
Por ende obviamente el impacto que va a tener, por ejemplo un ejemplo clásico es los profesores que están evaluando tu nivel de ortografía, cuando ellos mismos no saben escribir, es realmente vergonzoso. Y yo te estoy hablando de colegios privados que supuestamente tendrían mejor calidad de educación. Entonces ¿con ese modelo que estamos formando? Y poner estudiantes pensantes eso es muy complicado, es como Bolivia y la fauna en la que funciona. Y si tenemos el modelo educativo casado con esta serie de reformas que han tratado de hacer sin planificarlas entonces al no considerar los pasos a seguir, a actuar más de un modo político que un modo educativo pedagógico sacan cualquier cosa y ese es el modelo que se repite y como todos quieren inventar la pólvora cuando van a sacar un nuevo modelo educativo y lo que han hecho los demás no sirve para nada y empiezan desde 0. Es su idea brillante, vuelven a lo mismo, el ciclo se repite. Entonces los estudiantes otra vez en entre los estratos, algunos van a tener luces y van a poder sobrellevar estas imitaciones pero la mayoría no tiene bastante cabeza como para poder sobrellevar esto. Y estas insinuando limitaciones en vez de enseñar posibilidades y potenciando. No puedes cambiar la educación si no cambias a los maestros, no sirve de nada tienes que empezar desde 0, enseñar a nuevos maestros a pensar distinto, si el mismo modelo que quieres que los padres hablen del sexo con sus hijos, cuando los padres no tienen ni idea del sexo y están todos avergonzados, etc. ¿Qué le vas a enseñar a tu hijo? Se está exigiendo es que los padres asuman esos roles cuando no están preparados para ello y aquí queremos que se haga una gran reforma educativa y que de la noche a la mañana los maestros que no tienen lo que requieren den lo que no tienen para dar. Esquizofrenia a la potencia más elevada, pero Bolivia es un país esquizofrénico, entonces no sorprende.
La depresión tiene la ventaja de que te hace ver las cosas de una forma más realista, y que no queremos líderes con este concepto de grandes vivencias y grandes cambios y grandes ilusiones, porque no son prácticos, para poder salir. Moverlos un poquito hacia lo positivo, no necesitamos personas frías, un poquito más depresivas y la realidad es que esto es pragmático, esto si podemos hacer. Pero siguiendo las características de los políticos no son necesariamente depresivos.
Creo que es importante reencontrar sentido al no sentido, al sin sentido. Y que en cierta manera a pesar de lo complejo, de la situación tiendo a pensar que el edificio de la comunidad, del grupo al final es más importante y entonces este proceso necesitamos estar conscientes de esa idea de sacrificio. De poder decir okay estas personas tienen prioridad, estas edades tienen más prioridades que nosotros, darles más chance a ellos, tu puedes decir gracias Diosito ha sido una buena vida, he vivido todo lo que tenía que vivir y pues está entre esta persona más joven y yo y estoy con el COVID bueno pues déjenme ir. Traten de salvar a esta persona. Pero es ese concepto del grupo al final es lo más importante nosotros igual nos vamos a morir en algún momento. Y lo que quisiéramos dejar es la comunidad marchando un poquito más recta hacia un objetivo más claro. Pero no estamos dispuestos a ese sacrificio, que los otros se sacrifiquen está bien, pero mientras no estemos nosotros dispuestos al sacrificio, no podemos pedir cambios.

Un ejemplo clásico es los profesores que están evaluando tu nivel de ortografía, cuando ellos mismos no saben escribir

3-La educación en las áreas rurales es preocupante, el día de ayer maestros de estas áreas convocaron a las movilizaciones para la implementación del servicio de internet en sus zonas; y en vista de la poca función que tiene el ministerio de educación desde el inicio de la crisis sanitaria, ¿Qué medidas se podrían tomar para favorecer esta urgente demanda?
– Traerlos a la ciudad. A ellos no les va a llegar. La decisión política es otra, entonces el hecho de cambiar recursos y hacer que internet llegue donde ellos está verde, es como Charlie García, sigue verde. Entonces podrías hablar en los términos de los planes que tenia Facebook con sus “balloons” (globos) que podía llevar internet tipo WIFI que han probado hacerlo en el África, en la India y creo que han tenido resultados interesantes. Una opción sería pedir ayuda a Facebook. A ver si ellos pueden ayudar a proveer el servicio de internet por medio de sus gigantes “balloons”. Porque el resto está demasiado mezclado con la parte política entonces la característica es que el mal uso de los fondos realizado es parte de la historia de Bolivia. No puedes decir que es este gobierno o el gobierno anterior, no.
Cualquier plan o idea que tenga que ver con la superación del resto de las personas se va a ver limitado por esta batalla interior, interna, de visiones políticas con ideas distintas. Nosotros no podemos hacer ahorita nada, literalmente, porque la forma que están siendo manejados los fondos, el dinero, está siendo hecho desde una perspectiva distinta, que no tiene que ver con educación, tiene que ver con supervivencia, tiene que ver con ganar las elecciones, tiene otro. Entonces del gobierno eso no va a salir, tiene que ser de la empresa privada y la empresa privada no está muy interesada en este momento porque también está tratando de sobrevivir. La opción es pedirle al “Tío Sam” (refiriéndose a EEUU) que nos dé una manito. Siempre los mandamos al demonio porque son unos malos etcétera, etcétera, y al final bajamos la cabeza y se repite el ciclo. Necesitaríamos ayuda, sí, de personajes o empresas u organizaciones que realmente pueden hacer la diferencia real, con cosas concretas. El resto son papeles, como el ejemplo de los planes que ha hecho el Ministro de Educación con respecto a educación virtual, que dice y no dice nada. Entonces “he dicho algo, he hecho algo” en concreto: nada. Es como funcionamos. No importa las ideas o planes, todo es a nivel político, no son prioridades. En términos de los maestros necesitan reagruparse y decidir de acuerdo a los lugares donde se encuentran cómo pueden mejor utilizar lo poco que tienen, esa es la idea, ¿cómo podemos motivar?
Ahora, ¿Quienes motivaban en el pasado? El tío Sam con USAID, las ONG y para bien o para mal los grupos religiosos. Los grupos religiosos, llamémoslos así, te educan y al mismo tiempo te quitan tu identidad pero bueno, están haciendo una cierta labor de lavado de cerebro pero te enseñan a leer también. Entonces ahora tenemos dificultades porque hay menos ONG y las que hay en gran parte están politizadas. Entonces nuestro amable presidente Jaime Paz Zamora y todos los muchachos del MIR de la época con sus ONG nos hicieron pocos favores. Entonces ese otro apoyo que se podría tener también ha sido reducido. Cuando quieres hablar de educación en términos de los pueblos alejados, y tienes la intervención de grupos religiosos, tienes la otra interrogante en temas culturales. Porque si yo te meto la idea de Cristo y te saco la idea de la Pachamama estoy imponiendo mi visión, entonces tiene un costo el educar y el solicitar ayuda a alguien que tiene una visión distinta. Ahora para poder acomodarnos a futuro necesitamos ajustarnos, adaptarnos a la cultura mayoritaria. Y ese es uno de los problemas que tienen en EEUU que los latinos quieren seguir siendo latinos, no. En Alemania el problema que tienen con los musulmanes, tienen sus barrios musulmanes y entre ellos hablan solamente árabe. Para estar y formar parte de un país necesitas integrarte e integrar significa en gran parte combinar tus creencias o dejarlas por completo. Y cuando tenemos estos grupos religiosos que educan a los pueblos primitivos de nuestra región, el costo es que les quitan su identidad cultural, pero ese es el precio que se ha pagado desde que el mundo es mundo. Entonces si queremos avanzar necesitamos ceder, necesitamos reconocer que el grande pisa al chico, el pez grande se come al más chico y así es. No nos gusta, nos paramos de cabeza, gritamos, chillamos pero, that’s the way it is. En términos concretos es muy poco lo que se puede hacer realmente, realísticamente, factiblemente. A no ser que pidamos ayuda a estos súper poderosos que realísticamente podrían hacer la diferencia, pero eso va a generar “otra vez estamos pidiendo ayuda a estos imperialistas” la historia continua pero realísticamente hablando nosotros no podemos hacerlo. Se van a comer entre ellos, van a querer cada cual obtener su rédito y al final el dinero o los medios que podrían llegar a los pueblos queda en nada porque lo que buscas es la foto. Sí el señor ministro, sí el señor diputado consiguió esto para la foto, o como hacían en los gobiernos anteriores igual, cedían motocicletas a la policía para la foto y luego se las llevaban. Otra vez, mientras no hay esa voluntad de un cambio real estamos disparando al aire.

Una opción sería pedir ayuda a Facebook. A ver si ellos pueden ayudar a proveer el servicio de internet por medio de sus gigantes “balloons”

4-Hasta el momento, el país cuenta con tres meses sin labores educativas en las unidades principalmente fiscales y también de educación superior. ¿Qué efectos traerá esto en la sociedad boliviana? ¿Sabe que efectos económicos también?
– Si retrocedemos, cuando me vine a vivir a Santa Cruz el 71 pasé por decreto, por la revolución de Banzer, se suspendió el año y todos pasaron por decreto y Bolivia sigue igual. Falta mejorar , el impacto va a ser el mismo, no hay un verdadero cambio. No puedes excluir la educación o separarla de factores culturales y socio económicos, entonces la cantidad de dinero que tú tienes va a definir el tipo de educación que tu recibes y es muy importante mantener a un número reducido de personas en el poder. Así es como funcionan las cosas desde los egipcios. Quienes piensan que son de estrato alto son un número reducido de personas, entonces la idea de que la educación sea para todos y que todos tengamos las mismas opciones no es realista. Porque eso implica que yo estoy favoreciendo la posibilidad de que alguien me serruche el piso. Tengo que hacer lo suficiente como para pretender y ser percibido como que estoy haciendo algo pero en realidad no hacerlo. Entonces el cambio estructural requiere de cirugía profunda, requiere de comenzar de nuevo con los profesores que tienen formas de pensar que es muy difícil de modificar. No es como los gringos hacen de capacitarte nuevamente para un nuevo trabajo una vez que has perdido un anterior. Cuando quieres enseñar algo que tiene que ver con tecnología a maestros que han aprendido de una forma muy diferente y que no tienen la estructura, el extracto como para poder asimilarlo, los confundes más y tienes que educarlos de una forma muy distinta y eso implica que necesitas educadores que los eduquen, y los educadores son los mismos maestros ya que en términos del concepto de sistema, necesitas salir de los árboles para ver el bosque…para tener una visión distinta para que quien este en control toma decisiones.
Queremos cambios que afecten a los otros pero no a mí, como cultura tenemos aspectos muy enfermizos, muy difíciles de modificar por ende lo más probable es que todos pasen por decreto. Ya se han perdido estos meses, el siguiente semestre va a ser muy complicado ya que por un lado los padres de familia quieren que reduzcan los costos en los colegios, los maestros todavía no están capacitados como para ensenar de forma virtual y vas a tener esta batalla nuevamente entre padres de familia y colegios y cada quien tiene razón desde su perspectiva: la educación virtual no es la misma que la presencial. Si estas pagando varios dólares para una educación en una universidad pintuda, estas pagando por poder ir a esa universidad pintuda y sentarte en los jardines de esa universidad; y estar en tu cuarto no es lo mismo. Eso va a generar un mayor nivel de frustración.
No es culpa de la universidad ni el colegio, hay una factor más grande que tiene que ver con esta pandemia.
Una de las posibles soluciones que alguien había mencionado…asi como se habían hecho los pagos de los bonos para los de la tercera edad, de forma que luego tengamos que pagar menos, el mismo concepto está con’ jubilemos a todos los de la tercera edad’…’los jubilamos a todos de manera que tenemos que pagar menos y los costos se reducen’. Una perspectiva real, nuevamente hace sentido porque en términos de mayoría, la mayoría de profesores de la tercera edad no van a poder adaptarse a la educación virtual entonces hacer sentido pensar ‘a quien sacamos?’ o directamente ’serán todos’ y justo esa es otra cosa y no existe la justicia y es una ilusión. Saquemos a esas personas y trabajemos con personas más maleables, más flexibles que tendrían mayor probabilidad de adaptarse para que las futuras generaciones puedan aprovechar
En la educación, una forma estructurada implica que maestros tienen el potencial de usar la tecnología y poder enseñar. A todos tendríamos que hacer una evaluación y escoger, es una forma de maximizarlo, pero no podemos hacer eso, es inhumano. Pasar por decreto no va a ser nada nuevo para nosotros como país, es repetir algo que ha pasado en el pasado y como dicen ’en el camino se arreglan las cosas’. Consideremos que toda cultura necesita criaturas periféricas, y estas criaturas permiten que la manada sobreviva. Es difícil tomar estas decisiones entre el sacrificio de una persona por el resto, por el individualismo y cultura ya no sabemos quiénes somos. Al recibir información occidental nos hemos convertido muy individualistas. Yo diría como país vamos a sobrevivir, tirando y tirando, mediante la rotación de cabezas que prometen distintas cosas que son más de lo mismo, pero como país vamos a seguir siendo…no diría la cloaca de mundo pero por ahí.
Educación implica el uso de la información de modo que tú puedas trabajar en el bien de tu comunidad al final. Tú eres tu familia, tu familia es parte de algo más grande que es algo más grande que es la comunidad. Eso es educación, pero ese tipo de educación no se nos enseña y por esa razón resulta más complicado el pensar en términos de un cambio real y a largo plazo. No veo, otra vez, un riesgo de desaparición como país, simplemente esta repetición de lo que ha sido los últimos 150 años y más de existencia. Pero no cambia, el resto es sueños, ideas muy simpáticas, ilusiones, delirios diría yo, más que ilusiones, de un cambio real.

Queremos cambios que afecten a los otros pero no a mí, como cultura tenemos aspectos muy enfermizos, muy difíciles de modificar por ende lo más probable es que todos pasen por decreto.

5.- ¿Cree que cuando se vuelva a clases presenciales estas clases serán obligatorias? ¿O por la situación voluntaria?
– Mira, si estuviéramos en EEUU te diría no. Porque en EEUU está este concepto de justicia y juicios que te salen caros. Entonces tu puedes meterle tremendo juicio y decir “el colegio ha obligado a que mi hijo vaya, ese es el riesgo que tiene de enfermarse por ende yo rehúso, y al contrario le voy a meter tremendo juicio para que cubra daños emocionales que ha generado en mi pobre niño por el miedo que tiene de enfermarse”. Acá eso no existe.
El gobierno bien puede decir “las clases se reanudan” y a no ser que hubiese un tipo de movimiento ciudadano tipo las pititas diciendo “naranjas, no vamos a ir”. De a poco las personas van a tener que volver al colegio, otra vez, en parte porque los colegios para poder existir necesitan justificar el costo de sus mensualidades. No es culpa de ellos, pero para cobrarte lo que te cobran en distintas universidades y colegios tienen que decir “mira, esto te estamos dando y esto justifica que pagues más”. Si no puedes ir tienen que encontrar otras cosas que realmente justifiquen y tu digas “Ahh! Que interesante”. Pero hasta que eso no se dé… la forma más práctica es “vuelvan los estudiantes al colegio” y eso justifica que paguemos. Otra vez, se trata de no encontrar culpables y al mismo tiempo hay esta contradicción, porque si no puedes cobrar lo que cobraras antes y no puedes cubrir tus costos y pagar a tus maestros pero al mismo tiempo hay una ley que te obliga a no despedirlos y seguirles pagando… en Bolivia nomás tenemos esas cosas esquizofrénicas pero bueno, entonces el proceso más lógico sería “abramos las escuelas” para que las cosas se reanuden. En el proceso se van a morir algunos, van a recuperarse otros y el país va a seguir, sí. No estamos listos para una educación virtual como país todavía, estamos lejos, lejos. Como te decía en términos de la formación de los profesores en general, en términos de la educación, las herramientas que tengan disponibles. En el gobierno del MAS tenían esta idea de repartir computadoras a todos los niños, fantástica idea que la terminaron revendiendo a la empresa no se quienes, pero eso necesitamos. No puedes decirle al niño que vaya a tener su educación virtual por su celular, necesita una laptop o una PC para tener una educación virtual, aprender clases por celular no funciona. No funciona. Entonces desde esa perspectiva nos va a tomar mínimo un par de años tratar de ponernos al día en lo que es educación virtual y que esta llegue a la gente del campo es verde, es verde. Muchos de los profesores en el campo ponen de su parte, hay fantásticas personas. También tienes las limitaciones, y tienes al otro lado niños que están muy dispuestos a aprender, los niños son fantásticos en eso en general. Entonces esa creatividad que han tenido esos profesores en el campo necesita seguir usándola sin internet. Los van a confundir mas al tratar de imponerles la educación virtual. Nos va a tomar largo tiempo todavía para que esto aterrice y en el proceso unos se van a desaparecer y otros no.

6.- Continuando, ya había mencionado algo acerca de esto, pero lo voy a preguntar. ¿Qué opina sobre las últimas declaraciones del Ministro de Educación sobre los descuentos en las pensiones de colegios privados?
-Tendrías que basarte en lo que dice la Constitución y la Constitución no nos dice nada acerca de eso específicamente. La constitución es otro saludo a la bandera, por eso te decía, no puedes separar la educación del resto. El resto tiene que ver con el sistema judicial, y sabemos que el sistema judicial es muy complicado para decirlo bonito. Entonces es un problema, es un riesgo grande cuando el gobierno se mete con la empresa privada. Algo que te pertenece a ti y algo que tú has hecho basado en tu propio concepto, vida, trabajo, etcétera. Y empieza a tratar de decirte qué vas a cobrar, que no vas a cobrar, infringes directamente el derecho de la privacidad del individuo. La pregunta viene a ser entonces ¿cómo llegan a esos números? ¿qué estudios han hecho realmente para justificar? Entonces lo ideal viene a ser ese tipo de consenso entre padres de familia y colegios porque es problema entre padres de familia y colegios. Y si tu como padre de familia has tenido la oportunidad de mandar a tu hijo a un colegio privado porque sabes que en los fiscales la educación es muy mala, entonces vas a querer mantener esa posibilidad de que tu hijo pueda seguir formándose con educación un poquito más sólida de la que reciben los otros. Pero el momento en que, y ese es uno de los problemas que hemos tenido en gran parte los colegios de convenio a veces en este concepto de cultura que tenemos, los padres creen que son los dueños del colegio porque pagan las pensiones. Los padres no son dueños del colegio, tienes tu una directiva, unos profesores, y ellos son quienes deciden la forma de la educación, la forma de las tareas, etcétera etcétera. Cuando tú tienes a los padres que empiezan a asumir las tareas del director, del vicedirector y profesores se perdió la educación. Si no tienes esa estructura no te sirve la educación. Tenemos influencia de movimientos sociales entonces queremos hacer algo, estamos pagando mucho, los colegios están dando clases virtuales y ¿por qué nosotros vamos a pagar por algo que es menos? Ya no podemos ir al colegio a disfrutar de los jardines y las aulas. Ok, perfecto, tienen toda la razón y no es culpa del colegio. Entonces ese es un acuerdo que deben llegar entre padres y profesores o directores. Y necesitan tener también claro, definir cuáles son las atribuciones del Ministro de Educación. ¿Quién está encargado del costo o de los pagos de las pensiones? ¿Esa es atribución del Ministerio de Educación? ¿O del Ministerio de Finanzas? ¿A quién pertenece ese tipo de decisiones?
En términos generales, y esto lo hemos visto en la psicología de grupos, hay un cierto sentido común que es compartido por la mayoría de las personas, y ellas entienden que es una situación inédita y que no nos lleva a nada buscar culpables, no resuelve la situación. Entonces otra vez, sí necesitas algún tipo de consenso, alguien va a tener que decir “es así” la pregunta es quién tiene esa atribución realmente. Lastimosamente el Ministro de Educación no la tiene clara, era muy bueno antes ¿qué le ha pasado en este tiempo? No sabemos. Antes la tenía clara y ahora ha generado mucha confusión pero se necesita definir quien está a cargo de qué y si realmente tiene la atribución, y si tiene la atribución cómo lo van a implementar. Un ejemplo esquizofrénico es en La Paz ahora tu puedes manejar tu automóvil días impares basado en el carnet de identidad. No puedo ver tu carnet de identidad, ¿la placa? “¡Ah! eso sí hace sentido”. Pero tu carnet de identidad, ¿a quien se le ocurre eso? A los bolivianos. Entonces con ese tipo de pensamiento espeluznantemente esquizofrénico es muy difícil pensar con claridad. La gota horada la piedra y al mismo tiempo la esperanza es que no hemos cambiado mucho, no vamos a cambiar mucho pero seguimos avanzando un poquito por vez y vamos a seguir. Bolivia no va a desaparecer y este gobierno va a salir, va a entrar otro gobierno que va a hacer exactamente lo mismo, es parte de. Y vamos a tener grupos de intelectuales hablando de las posibilidades y los cambios sociales y las revoluciones con nuestro cafecito que en los hechos no van a producir ningún cambio real. Mirando atrás eso lo hemos tenido desde siempre y otra vez, en términos de cambios, ¿quiénes llevan a cabo los cambios? Personas que tienen el estrato y personas que tienen los medios. Los pobres no hacen cambios. Y los ricos son pocos y siempre van a seguir siendo pocos porque no quieren que todos sean ricos porque si no ellos dejan de ser. Se mantiene el concepto, este círculo que va y viene. No es el fin, pero para que las cosas cambien se necesita que alguien se ponga los pantalones y diga “va a ser así” no hay dialogo, no hay nada, se impone. El problema que tenemos acá con la cuarentena es ¿cuántos policías y militares puedes tener en las calles realmente para controlar a la gente? Amenazamos pero ¿realmente tenemos con qué implementar la amenaza? Obviamente la gente se ríe, “no voy a hacer caso, no pasa nada” y a eso tienes la desinformación en las redes sociales. Ya no crees a la prensa, crees lo que dice en el Face y empiezas a cuestionar qué es la verdad. Y así algunos vamos a morir y otros seguiremos hasta que nos toque.

Un ejemplo esquizofrénico es en La Paz ahora tu puedes manejar tu automóvil días impares basado en el carnet de identidad. No puedo ver tu carnet de identidad, ¿la placa? “¡Ah! eso sí hace sentido”. Pero tu carnet de identidad, ¿a quien se le ocurre eso? A los bolivianos. Entonces con ese tipo de pensamiento espeluznantemente esquizofrénico es muy difícil pensar con claridad.

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